Para luchar contra el bulling también hace falta toda la tribu

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Hay muchos estudiantes, casi todos, con pocas ganas de volver al cole ¡Qué pereza la vuelta al cole por la rutina de los horarios, clases aburridas y exámenes, pero qué ganas de ver a los amigos, esos ratillos de recreos, entradas y salidas y las risas en clase! Pero hay otros, para los que ese momento no es de pereza sino de dolor por los recuerdos del pasado curso: en unos casos por la falta de amigos, la dificultad de relacionarse con sus compañeros y la soledad y en otros, más graves, por sufrir desprecios, pequeñas (o grandes) agresiones, insultos, empujones y amenazas de los bravucones de turno, o lo que es lo mismo ….bullying, esa terrible enfermedad de la que parece que ningún centro escolar se libra aunque no es nada agradable de reconocer.

Tenemos la sensación de que, a la hora de buscar la solución, todos miramos a las Instituciones educativas: a los centros escolares (profesores, orientador y director) o al Departamento de Educación del Gobierno de Navarra. Esperamos que reaccionen ante algo tan grave. En muchas ocasiones nos quejamos de que no lo quieren reconocer y en otros de su pasividad. Su responsabilidad está clara: deben actuar con agilidad, primero para establecer con claridad si es bullying o no y segundo para poner en marcha el protocolo.

También pedimos que actúen los alumnos

Pero parece que pocas veces se lo pedimos a los padres porque pensamos que, como no están en clase, no pueden hacer nada…pero la respuesta de los padres tiene mucha influencia sobre la conducta de sus hijos en clase y a veces es adecuada pero otras, más de lo que parece, es  muy perjudicial: si el padre del acosador defiende a su hijo o no actúa por creer que no es su problema (algo habitual) está justificando y reforzando su conducta y contribuyendo a la formación de un acosador (con el tiempo un maltratador)siendo tan culpable como su propio hijo y le está reforzando su conducta con lo que se puede volver a repetir. El papel del padre del acosado también es complicado: su hijo necesita su ayuda pero sin caer en el excesivo proteccionismo que debilite más a la víctima, tiene que sentirse respaldado pero hay que fortalecerlo para que sea capaz de enfrentarse él mismo al problema. 

A. ¿Qué puede hacer un/a padre/madre para proteger a su hijo del Acoso Escolar?

1. PREVENIR

 * Fomentar en la familia un clima de COMUNICACIÓN y empatía
 * Fomentar la Autoestima.
* Enseñarles a tolerar la frustración y aceptarla como parte de la vida

2. AYUDAR cuando sabe que su hijo/a está siendo víctima.

* Es importante reforzar el hecho de haberlo contado y darle confianza para que siga contándolo.
* Ayudarle a ser fuerte…..no pasarse con la protección
 * Valorar siempre la necesidad de proporcionarle Ayuda Psicológica
* Informar al Centro: Tutor- Departamento de Orientación-Jefatura de Estudios- Dirección- APYMA
* Tener una actitud conciliadora y de colaboración con el centro, al mismo tiempo que se tiene que pedir la participación activa para parar la situación de acoso utilizando los recursos de que disponen para hacerlo y si no lo hacen, dirigirse a la Inspección Educativa
* Ante lesiones físicas, acudid al médico para que éste redacte el correspondiente parte de lesiones que podréis adjuntar en caso de denuncia
* No conformarse con que sea el colegio quien actúe y ver la posibilidad de intervenir personalmente con los agresores o sus familias.
B. ¿Qué pueden hacer los padres para que su hijo no sea acosador?
* Educar en la tolerancia y a valorar lo “diferente”
 * Fomentar el respeto, tanto hacia compañeros como hacia profesores
* Enseñarles a hacerse responsables de sus actos y pensar en las consecuencias de lo que hacen
* Fomentar que sean solidarios y a diferenciarlo de ser “chivato”
* Aunque parezca increíble a veces son los padres los que lo provocan….https://diario16.com/cuando-el-bullying-lo-provocan-los-padres/ en unos casos por  conflictos entre padres y en otros por niños en situaciones familiares complicadas, problemas de salud que  puede llevar a problemas de convivencia con sus compañeros, y que estos emitan sus quejas en casa. En estos casos, si padres de los niños y, en lugar de informarse al respecto, creen que la visión infantil de sus hijos es objetiva, pueden caer en la estigmatización del niño o niña. Casos de xenofobia, racismo, religión, política o la identidad sexual o de género son factores muy habituales en el bullying.
* Estar atentos al comportamiento de los hijos con sus iguales desde pequeños y actuar ante tendencias al desprecio o agresión. Muchos niños cuando son pequeños, pegan pero si persiste o en el centro nos informan que se mete con otros niños, no caer en la irresponsabilidad de quitarle importancia. Se puede hablar con él y dejarle claro que está mal, sugerirle la posibilidad de invitarle a casa a la víctima para acercarlos, cualquier cosa menos ignorarlo y aceptarlo.

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