El otro día llegué a clase impactada con un dato que había escuchado en un documental sobre los efectos de las pantallas en las nuevas generaciones, y cuando fui a contárselo a mis alumnas, una de ellas me dijo: -los adultos siempre decís que vais a contarnos algo super fuerte y siempre decís lo mismo…Yo, que estaba realmente convencida de que mi dato era muy fuerte, le dije, veremos!
A partir del año 2010, se disparan a nivel mundial los datos de salud mental en los jóvenes: autolesiones, ansiedad, depresión…y…. casualmente en el año 2010 pasaron dos cosas: facebook inventa el “like”, y apple saca el iphone 4, el primero con cámara frontal, es decir, la cámara selfie.
El dato me parece una pasada, y el comentario de mi alumna un bajón…no les impresiona ningún dato, ya se han hartado de escucharlos, y además, tampoco nos ven a los adultos hacer nada al respecto. “Nos dicen lo malos que son pero ellos lo usan, y no nos lo quitan…así que no será tan malo…”Y tienen razón! Estoy segura que si unos padres se enteran de que su hijo o hija ha empezado a consumir drogas van a mirarle la mochila y si encuentran algo se lo quitan, o si se enteran de que está quedando con un grupo de amigos o amigas delincuentes van a prohibirle salir, entonces…¿por qué no hacemos lo mismo con los móviles, si es igual de adictivo y peligroso que lo anterior? ¿Por qué estamos dejando que los niños y niñas consuman esta droga, escuchen y vean vídeos que no deberían ver a su edad ?
No queremos caer en lo que dice mi alumna, siempre los mismos datos, meter miedo…porque está claro que no sirve pero…Algo tenemos que hacer.
Nosotras estamos realmente preocupadas por este tema: vemos cada vez más alumnos que dicen que les cuesta mucho concentrarse, memorizar o prestar atención…y también más alumnos tristes y metidos en sí mismos, o en su algoritmo…así que en lugar de deciros todo lo malo que le puede pasar a tu hijo si no hacemos algo, os propongo un reto: ESTAS NAVIDADES pedid a vuestro hijo o hija que os deje el móvil para ver qué videos le salen en el “para ti” de tiktok y en la lupa de instagram. Ojo: hay que hacerlo de sorpresa, si están avisados ya saben cómo rebuscársela…y lo interesante es ver qué consumen nuestros hijos, a quién escuchan.A nosotras en concreto nos da mucho miedo tiktok…su algoritmo es muy agresivo, y capta rápidamente lo que les preocupa, les angustia…y se lo muestra hasta la saciedad…o hasta la obsesión.
Por cierto, cuando le conté a una amiga el reto que os he propuesto me dijo: tu flipas, los padres no se van a atrever a pedirle eso a sus hijos, porque saben que se van a negar.
Demostremosle a mi amiga que está equivocada y que, por nuestros hijos, miraremos en la mochila siempre que haga falta!
Adriana Urra