2 meses de vacaciones: ¡ Qué suerte y qué oportunidad!

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

La perspectiva de las vacaciones escolares es un alivio para los padres porque se acaban las carreras, los horarios y el estar pendientes de tareas, exámenes y extraescolares. Pero para muchos es también motivo de preocupación. En primer lugar por la conciliación laboral de los padres que trabajan pero también por el vértigo que les da que desaprovechen ese tiempo que puede ser una oportunidad de crecimiento. No se trata de sustituir un horario escolar por otro ni de pretender que sigan trabajando como sus padres que sufren por verlos ociosos. Se puede y ¡Se debe! perder el tiempo. Se trata de aprovechar la oportunidad de crecer sin fastidiarles las vacaciones, que disfruten y también que hagan actividades imposibles durante el apretado horario escolar pero necesarias para su crecimiento personal. ¿Horario en vacaciones? Sí, es una realidad que la falta de rutinas diarias es contraproducente para los menores tanto por el peligro de abusar de pantallas como por la ansiedad que les genera a algunos tener un día entero por delante sin nada que hacer. Aunque quieras que desconecten del trabajo escolar, ayúdales a organizarse actividades ( deportivas, de ocio, tareas del hogar con una regulación en el uso de pantallas ) para evitar que su día se convierta en levantarse a las mil y al sofá con la pantalla.¿Y qué se puede hacer? Muchas cosas: Intenta dialogar con él, ten en cuenta sus intereses y que tenga que decidir para que esté más motivado a realizarlo.

  1. Empecemos por aspectos emocionales y experienciales para un crecimiento personal: para chicos tímidos, con poca seguridad, es la ocasión para salir del nido (intercambios con amigos o familiares o campamentos). Y para los que tienen apatía y rechazo grande al estudio, buscar actividades más cerca del mundo laboral- voluntariado que les supongan un reto y abrirse a nuevas experiencias que les estimulen. También puede ser buen momento para fomentar su autonomía, responsabilidad y solidaridad con el aprendizaje de actividades que solemos hacer los adultos: cuidado de hermanos o abuelos, cocinar, tareas del hogar, pequeñas compras para que se responsabilicen del uso del dinero. Fuera de casa pueden buscar trabajillos en la comunidad. (cuidando niños, paseando perros…), participar en campos de trabajo o trabajos para los mayores de 16 años (monitores de campamentos…)
  2. Si no practican ninguna actividad física, es el momento de iniciarse con natación, fútbol, bicicleta o patines, lo que sea que les motive a hacer ejercicio y disfrutar del deporte.
  3. Es un hecho que la lectura y la expresión escrita están de capa caída y sabemos lo esencial que son para el desarrollo intelectual. El verano es un buen momento para trabajarlo. Trabajar la redacción haciendo un blog de un tema que les interese o un diario de las vacaciones que además les servirá de recuerdo para cuando sean mayores. Para la expresión oral, además de fomentar las tertulias familiares, donde cuenten a amigos o familiares experiencias de las vacaciones, pueden trabajar la expresión oral grabando pequeños videos a modo de tutoriales de un tema que conocen, videos de humor…y si se animaran a montar teatros sería…
  4. Si fuéramos conscientes de los enormes beneficios de la lectura para su aprendizaje, no lo dejaríamos a su elección como si fuera algo de adorno. Sabemos que no hay recetas pero no hay que desanimarse, que elijan ellos los libros para intentar que les guste alguno y cojan un mínimo hábito de lectura. Con los pequeños se puede leer con ellos y si tienen hermanos pequeños que sean ellos quien les lean en voz alta.. Con más mayores, compartir lecturas para poder comentarlas. Parece un crimen obligarles a leer pero sin una cierta presión sabemos que algunos se lo van a perder y la pérdida es grande.
  5. Ya que les encantan las pantallas, podemos aprovechar para que aprendan contenidos de asignaturas: Ver películas o series en versión original para reforzar los idiomas que estudien. Al principio subtituladas y luego sin subtítulos. Se recomienda ver alguna película que hayan visto en castellano y de la que conocen el argumento para que les resulte más sencilla la comprensión. Cuando tienen miedo a alguna asignatura dura del próximo año, prever dificultades de un modo más ocioso: ver videos de historia en el Canal Historia sobre los temas del próximo curso, leer algún libro de filosofía (Mundo de Sofía) o ver tutoriales o reportajes de ciencias. TODO ESTO PUEDEN TRABAJAR EN CASA pero en Aula 2 os ofrecemos ayuda para aspectos que requieren de ayuda profesional:
  6. Sin entrar en asignaturas concretas, también pueden aprender estrategias de aprendizaje que facilitan el estudio como coger buenos apuntes, hacer esquemas, técnicas mnemotécnicas…son aprendizajes que les serán útiles para toda la vida como nos dicen los alumnos que traen a sus hijos por lo que les ayudó a ellos.
  7. Hay programas para mejorar las habilidades básicas (comprensión lectora y expresión escrita) o superar dificultades de aprendizaje (lecto-escritura, atención o razonamiento)
  8. Si te preocupa que la inactividad del verano les haga perder el hábito y los conocimientos que tanto costó adquirir durante el curso, se puede realizar un trabajo programado y bien orientado a los aprendizajes que les cuesten más y vayan a necesitar el próximo curso Reforzar las materias esenciales, pilares de cualquier futuro aprendizaje: lengua, idiomas y matemáticas para que puedan comenzar el nuevo curso con confianza. Y para los que no han aprovechado el curso pero han aprobado, es de responsabilidad que trabajen las asignaturas.

Comparte esta entrada con tus amigos

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Más información