Los dos conceptos claves en la educación: aprendizaje y desarrollo

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Aprendizaje y desarrollo, están ligados entre sí desde “los primeros momentos” de vida del niño, mucho antes de su contacto con la etapa escolar. El aprendizaje escolar nunca parte de cero ya que el niño tiene una etapa anterior de experiencias.

“La vida es matemática”, es un ejemplo de que el niño comienza a estudiar aritmética mucho antes de ir a la escuela ya que ha adquirido cierta experiencia referente a la cantidad, a operaciones de división y adición, complejas y sencillas. Pasa por un aprendizaje aritmético propio, mucho antes del aprendizaje aritmético de la escuela. Pero la existencia de esta etapa de aprendizaje aritmético propio del niño no implica una directa continuidad con la etapa de aprendizaje aritmético escolar. Me inclinaría a afirmar que hay un gran desajuste entre las dos etapas de desarrollo aritmético. Y lo mismo con muchos otros aprendizajes de la vida.

Por esta razón debemos comprender bien la relación que hay entre aprendizaje y desarrollo en general y, posteriormente, conocer cuáles son las características de esta interrelación en la etapa escolar. Para un buen enfoque de la educación personalizada es preciso encontrar la relación entre desarrollo y capacidad potencial de aprendizaje en cada caso específico.

El primero nivel de desarrollo del niño sería el desarrollo efectivo, el proceso de desarrollo psicológico e intelectivo, ya realizado y, por otro lado, lo que el niño es capaz de hacer o alcanzar con ayuda de los adultos, el desarrollo potencial. Estos dos niveles definen el estado mental del niño.

El proceso de desarrollo sigue al de aprendizaje que crea el área de desarrollo potencial, por lo cual cada materia escolar tendría que tener una relación propia con el curso del desarrollo del niño, relación que cambia con el paso del niño de una etapa a otra. Esta idea nos conduciría directamente a la personalización de la educación; una educación continua  a lo largo de la vida, pero este aspecto lo dejo abierto para una posterior reflexión.

Aránzazu Ibañez

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