La planificación, estrategia fundamental en el aprendizaje

La gran mayoría de estudiantes no se para a construir su horario personal, es decir, no piensa en los ratos libres que tiene, en cuáles rinde más, en cuál es su ritmo de trabajo, cuánto tiempo le representan las actividades extraescolares. Normalmente se tiene asumido el horario cotidiano y nos parece que hay tiempo para todo. Pero si ese horario cotidiano no incluye un horario de estudio, no da tiempo a terminar las tareas escolares o no se llega a estudiar debidamente (porque solo se llega a memorizar o en casos extremos los padres terminan haciéndoles las tareas a los hijos).

horario

Cada persona tiene su propio ritmo mental y para rentabilizarlo al máximo es necesaria una buena planificación.

Sin embargo para que haya una buena planificación es necesaria la colaboración de la familia .Los padres deben ser exigentes a la hora de pretender que los hijos dediquen unas horas a las tareas escolares como imponerles unas horas de descanso y ocio. Es importante la unidad de criterios entre el padre y la madre para mantener una línea común desde los primeros años escolares. La  colaboración en la planificación permitirá conocer las dificultades que puedan tener los hijos y valorar el esfuerzo que realizan para superarse. Hay que respetar un horario familiar más o menos flexible.

Esta planificación debe estar bien distribuida atendiendo al tiempo dedicado para cada tarea y asignatura según cantidad y dificultad y en algunos casos no sobrepasar el límite que se le ha establecido.

Este esfuerzo de planificar se convierte en inmediato en un buen hábito para cualquier actividad de la vida.

Seguir un plan de estudio conlleva tener unos objetivos y cumplirlos, esto fortalece la motivación por el aprendizaje y el estudio.

La planificación debe ser semanal para poder aprovechar el fin de semana para ponerse al día y no sufrir retrasos importantes.

Un aliado esencial  para el control y buen uso de la planificación es la agenda escolar, esta agenda es utilizada desde los primeros años de primaria y debemos acostumbrar a los hijos a responsabilizarse de ella.

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