En vacaciones… ¿qué hacemos con los hijos: dejarles descansar o hacerles trabajar?

Muchos padres esperan que sus hijos acaben bien el curso para poder pasar un verano tranquilo.  Sin embargo otros padres temen ver a sus hijos ociosos y casi desean que les quede algo para tener la excusa de obligarles a sentarse y hacer algo de provecho. Temen que la inactividad del verano les haga perder el hábito y los conocimientos que tanto costó adquirir durante el curso. El sentido común nos dice que depende del caso, está claro que todos necesitamos descansar pero ¿unos se lo han ganado más que otros? Al margen de considerar las vacaciones un premio, hay que considerar que el verano es un tiempo libre para realizar actividades imposibles  durante el apretado horario escolar.

BUCEANDO Y LEYENDO

Aunque en verano resulta muy tentador dejar las tareas escolares a un lado si no hay que recuperar asignaturas, realizar un trabajo programado y bien orientado no resulta mala idea ya que en España las vacaciones escolares de verano son excesivamente largas, duran casi tres meses.

Existen varios motivos para recomendar que se combine ocio con trabajo en la época estival:

  • Los niños llegan en septiembre a sus centros en un estado de “olvido” relacionado con todo lo relacionado a los  aprendizajes académicos. Esta situación les dura hasta bien entrado el mes de octubre debido, en parte, al hecho de no realizar ningún tipo de tarea escolar durante los meses de julio y agosto.
  • Es una realidad que la falta de rutinas diarias es contraproducente para los menores ya que el hecho de no saber qué van a hacer durante el día puede llegar a generarles ansiedad en algunos casos. Un día tiene 24 h y, además de las 10h para dormir, nos quedan otras 14 horas!!
  • El exceso de tiempo de ocio puede generar también un uso inapropiado de éste. Si no realizan rutinas variadas, los niños pueden llegar a ver demasiada TV y dedicar también demasiado tiempo a aparatos como el móvil, tablets, PlayStation o la Wii.

 

Los niños poseen una enorme capacidad de aprendizaje, absorben conocimientos con gran rapidez en cualquier situación. Y así como en los centros escolares hay que sacarle todo el provecho a esa capacidad, ¿por qué no intentar que las vacaciones sean también provechosas desde el punto de vista educativo?

 

Podemos aprovechar el verano para reforzar las materias esenciales, pilares de cualquier futuro aprendizaje: lengua, idiomas matemáticas para que puedan comenzar el nuevo curso con confianza.

 

Por otro lado, el periodo vacacional también es excelente oportunidad para desarrollar hábitos y descubrir habilidades. Existen programas de desarrollo intelectual realizados por profesionales de la educación que pueden ayudar a potenciar sus capacidades para un mejor aprendizaje posterior. Pero también en casa se pueden trabajar estos aspectos a través de las actividades de la vida diaria.

 

Recomendaciones para niños de 6 a 12 años:

 

  • Trabajar con los niños la planificación organizando las tareas del hogar y las actividades del día
  • Desarrollar el razonamiento a través por ejemplo de la realización de la comida (cantidades, secuencia…). Podemos aprovechar para pedirles que hagan operaciones aritméticas sencillas (sumar, restar, multiplicar o dividir)
  • Fomentar la autonomía propiciando que realicen pequeñas compras (pan, periódico…) Esto hará también que se familiaricen con el uso del dinero. Podemos trabajar además la memoria si hacemos una pequeña lista de lo que necesitamos que deberán recordar para hacer la compra correctamente.
  • Podemos motivarles a escribir si les animamos a hacer un diario de las vacaciones que además les servirá de recuerdo para cuando sean mayores
  • Leer con ellos para desarrollar el gusto por la lectura. Si tienen hermanos pequeños podemos animarles a que les lean en voz alta para afianzar el proceso lector. A algunos niños les gusta hacer de profesores y leer a sus muñecos.
  • Enseñarles a expresarse oralmente animándoles a que cuenten a amigos o familiares experiencias de las vacaciones.
  • Ver películas o la televisión en versión original para reforzar los idiomas
  • Si no practican ninguna actividad física, pueden iniciarse con caminatas, jugar a futbol, baloncesto…o salir a andar en bicicleta o patines, para convertirlo en un hábito.

 

Recomendaciones para mayores de 12 años:

  • Coger base de asignaturas que no les abandonan en toda la escolarización y cuya falta de base es un hándicap. Las fundamentales son inglés, mates y lengua.
  • Cuando tienen miedo a alguna asignatura dura del próximo año, prever dificultades de un modo más ocioso: ver videos de historia en el Canal Historia sobre los temas del próximo curso,  leer algún libro de filosofía (Mundo de Sofía)  o ver tutoriales de física por ejemplo.
  • Ver series o películas en versión original de los idiomas que estudien. Al principio subtituladas y luego sin subtítulos. También pueden ver alguna película que hayan visto en castellano y de la que conocen el argumento para que les resulte más sencilla la comprensión.
  • El verano es un buen momento para aprender a estudiar, coger buenos apuntes, hacer esquemas, técnicas mnemotécnicas…
  • Trabajar la redacción por ejemplo a través de la realización de un blog de un tema que les interese. Esto les obligará a escribir correctamente y a cuidar la ortografía.
  • Pueden trabajar la expresión oral grabando pequeños videos que pueden colgar en youtube si son de interés (tutoriales de un tema que conocen, videos de humor…)
  • Animarles a leer al menos 2 ó 3 libros
  • Realizar deporte al aire libre aprovechando el buen tiempo
  • Fomentar la autonomía: es importante que aprendan a responsabilizarse de las tareas del hogar, a cocinar algo, a poner la lavadora…
  • También pueden aprender a ser responsables y solidarios encargándose de los hermanos, participando en campos de trabajo, buscando un pequeño trabajo para colaborar con la familia (cuidando niños por ejemplo)

 

Recomendaciones generales para toda la familia:

  • Pensar en actividades, visitas o lugares en los que toda la familia pueda disfrutar. No siempre es fácil y menos aún si hay hijos de diferentes edades. Podemos aprovechar para hablar de tolerancia, de negociacióny de respeto a los gustos de los demás.
  • Fomentar la convivencia y el diálogo. En este sentido, si hemos tenido en cuenta sus intereses a la hora de planificar las vacaciones, tenemos mucho ganado.
  • Regular el uso de la televisión, internet, o videoconsolas que pueden interferir en el diálogo y la convivencia, aunque también podemos aprovechar para disfrutarlos juntos.
  • Propiciar un entorno menos normativo y rígido ya que también  los adultos tenemos menos obligaciones en vacaciones. Aunque habrá unos mínimos que cumplir por parte de toda la familia.
  • Aprovechar para abordar temas o cuestiones que puedan resultar difíciles en otro ambiente. Al estar más relajados y con menos presiones es el clima perfecto para conocer las ideas, intereses y dudas de nuestros hijos y para hablar con ellos trasmitiéndoles nuestras experiencias, conocimientos y valores.

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