¿Cómo ayudar a nuestros hijos en este final de curso?

Queda muy poco tiempo para el final de curso, para algunos es motivo de bloqueo por el miedo y la angustia y para otros, los que solo se esfuerzan bajo presión, buenísimo porque les da la adrenalina que necesitan. ¿Es poco? Cuando había exámenes en septiembre, un mes daba para mucho y se conseguían aprobar asignaturas, se salvaba el curso…. Los que tienen que estudiar son ellos pero los padres también podemos ayudarles o descentrarles en estos días tan determinantes.  Algunos necesitarán apoyo moral y calma y otros, todo lo contrario: que les hagamos trabajar más.

Ahora que todos estamos más cansados, es cuando más necesitan de nuestra energía y optimismo. Por eso, os proponemos realizar el esfuerzo de poner los calendarios a cero y pensar que el curso comienza de nuevo. Algunas ideas…

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  1. Ayudarles con la ORGANIZACIÓN:

 Del TIEMPO:

  • Conviene replantear los horarios y elaborar unos adaptados a estos días, más exigentes y realistas, que les permitan aprovechar el día a tope.
  • Especialmente importante es programar el fin de semana.
  • Respetar un mínimo de ocio y descanso para desconectar y cambiar de ambiente, y hacer algunos descansos cortos para desconectar durante el estudio, como escuchar música.
  • Asegurarnos de que duermen lo suficiente (evitar maratones la noche anterior)

Del MATERIAL:

  • Ayudarles a ordenar su espacio, su mesa para que les favorezca la concentración.
  • Revisar el material escolar y reponer si es necesario.

ALIMENTACION:

-Asegurarnos, más que nunca, que desayuna y almuerza. Si los nervios le cierren el estómago, habrá que buscar alternativas, pero nunca sin comer.

– Evitar atracones de productos con cafeína o azúcar que acaban provocando más cansancio y menos concentración y tienen efecto rebote.

2. Labor de VIGILANCIA (disfrazada de acompañamiento para no ser agobiantes) Para los que la presión de los exámenes no es suficiente y necesitan nuestro empuje.

  • Ayudarles a cumplir los HORARIOS, nuestra presencia, sin ser “machaconas” puede ayudarles a evitar la procrastinación.
  • Eliminar DISTRACCIONES como móvil, y todo tipo de pantallas, mejor tras una negociación.

3. Prevenir los NERVIOS, especialmente las vísperas de los exámenes. Algunos, sobre todo los adolescentes, sufren una gran presión.

 Conservar la calma. En muchas ocasiones los propios padres estamos más nerviosos que los hijos (y somos causantes de su estrés) y debemos hacer un esfuerzo por controlarnos si queremos que ellos lo hagan.

 – Promover buen ambiente en casa: dejar las discusiones para otro momento ( si es posible!) y no caer en el monotema de los exámenes. A veces solo conseguimos que respondan lo que queremos oír.

– Dar a cada examen la importancia que tiene. No siempre son pruebas que cuenten para el expediente académico o el acceso a otro grado educativo. No hay que ponerse nervioso por sistema. Es bueno analizar las alternativas si el resultado no es el deseado o asumir las consecuencias si no las hay, eso fortalece el ánimo y quita presión.

– Ante el miedo, a veces inevitable por la importancia o dificultad del examen, animarles a ser valientes, asumiendo que puede cometer fallos pero siempre decidido a pelear cada pregunta y no dejarse llevar por el desánimo. ¿ quién no ha  ganado un partido en el último minuto de partido?

– Proponerles ejercicios de relajación antes de dormir.

4. Ayudarles a aumentar la CONFIANZA en sí mismos.

Ellos se sienten inseguros y tienen miedo. Se miran en nosotros como en un espejo y ¿Qué les transmitimos?

 . Evitar las críticas y los mensajes negativos (y siempre las comparaciones).  Hay momentos para llamarles la atención por su falta de esfuerzo pero cuando queda poco tiempo no es momento de recriminaciones (aunque tengamos que mordernos la lengua) sino de hacerles sentir seguros y optimistas para enfrentarse al examen con ganas de pelea.

Transmitir mensajes positivos. Es importante transmitirles confianza y seguridad en su trabajo,

–  Valorar más su esfuerzo que sus notas y hacerles sentir bien si han hecho lo que han podido, reconociéndoselo antes de hacer el examen.

–  Enseñarle a valorarse como persona y no verse reflejado en sus calificaciones. Hacerle ver sus puntos positivos si él no sabe hacerlo. Un adolescente puede sentir que no merece el amor de sus padres si no es capaz de alcanzar el éxito, hay que asegurarle que pase lo que pase, el apoyo de los padres es algo con lo que siempre podrá contar.

– recordarles otras ocasiones en las que a pesar de sus miedos, el resultado fue positivo

Mucho ánimo, podemos!

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